#Especial74AñosDP | 4. Héroes sin el balón

Foto: skyscarpercity

Pasan los años, los directivos y los jugadores; pero la hinchada siempre es la que queda. Con toda seguridad, la hinchada del Deportivo Pereira es de las más sufrida del país, y de hecho sorprende que luego de recibir tan mal pago por parte del equipo, aún haya tantos fieles asistentes al Hernán Ramírez Villegas en cada partido. Es que nuestros mayores héroes nunca han jugado un partido a nivel profesional, ni han tenido nada que ver con manejos administrativos dentro del club: nuestros mayores héroes son los hinchas. Por eso, como no podía faltar en nuestro especial de los 74 años del Deportivo Pereira, en Pasión Auriroja dedicaremos este capítulo a aquellos que sufrimos y gozamos (bueno, “gozamos” es un decir) con cada actuación de los matecañas.

En cuanto a hinchas aurirojos hay muchas historias por contar, pero hoy nos enfocaremos en tres personajes que tienen espacios de homenaje actualmente en nuestro estadio. Seguramente muchos hemos pasado infinidad de veces por ahí y no nos hemos detenido a pensar en ellos. Por eso, contribuyendo a la recuperación de la memoria de la ciudad y del grande matecaña, contaremos parte de su historia.

Cuando se entra al estadio por la tribuna occidental, si se mira hacia el lado izquierdo se verán dos fotografías grandes a blanco y negro. En una de ellas aparece el arquitecto pereirano Hernán Ramírez Villegas. A este personaje no se le asocia mucho con el equipo matecaña, pero sin duda todos los pereiranos tenemos una gran deuda de gratitud con él.

Foto: skyscrapecity

Hernán Ramírez hizo un doctorado en Buenos Aires, lugar en el que se enamoró del Estadio Monumental, casa de River Plate. Fue allí donde concibió un sueño que parecía una utopía: Que Pereira tuviera un estadio igual. Cuando la ciudad se puso como objetivo organizar unos juegos nacionales, vio la gran oportunidad para cumplir su sueño, pues la Perla del Otún necesitaba un estadio olímpico. Sin dudarlo presentó una maqueta, la cual se puede ver en su foto ubicada a la entrada del estadio. Quería que la edificación tuviera capacidad para más de 60.000 espectadores, pero esta obra no se pudo realizar por falta de presupuesto.

A pesar de que su diseño no fue aprobado, Hernán Ramírez Villegas ofreció sus servicios para la construcción del estadio de la ciudad y toda la Villa Olímpica totalmente gratis, trabajando incansablemente para que todo estuviera listo para los Juegos Nacionales de 1974. El objetivo se cumplió, siendo esta una de las versiones más recordadas de los juegos por la eficiente organización provista por los pereiranos. Ramírez Villegas padecía de una enfermedad cardíaca, e ignorando las recomendaciones de su médico, trabajó incansablemente por las obras deportivas que necesitaba la ciudad, razón que apresuró su muerte seis meses después de la realización de los juegos. Como homenaje, el Concejo Municipal bautizó nuestro estadio con su nombre.

La otra fotografía que se puede ver a la entrada del estadio Hernán Ramírez Villegas es de un personaje icónico para el Deportivo Pereira: Cecilia Monsalve Hernández, conocida popularmente como “Chila”. Chila ha sido la seguidora más fiel que ha tenido el cuadro matecaña, acompañando fielmente al equipo desde su juventud hasta su muerte. Apenas superaba el metro de estatura y siempre se le vio en el estadio con camiseta y pantaloneta del Pereira, además de unas medias rojas extravagantes que le llegaban hasta más arriba de la rodilla.

Foto: Archivo El Diario del Otún

Hasta los últimos días de su vida asistió al estadio y murió siete meses antes de que el Deportivo Pereira ganara el torneo de ascenso del año 2000. En ese momento muchos creyeron que el título vino como un regalo del cielo por parte de Chila y en la actualidad se le recuerda con cariño.

Por último, hablaremos del que tal vez ha sido el hincha más influyente de nuestra historia: El padre Antonio José Valencia. Curiosamente, el padre Valencia no nació ni creció en Pereira, pero siempre tuvo clara su pasión por el equipo matecaña y se enamoró perdidamente de la ciudad cuando llegó trasladado desde el municipio de Riosucio. Se le recuerda como un hombre cívico, siendo uno de los principales responsables de que hoy en día tengamos uno de los mejores estadios del país. Organizó convites como en los viejos tiempos, animando a todos a colaborar con la construcción de la Villa Olímpica para los Juegos Nacionales de 1974. Durante muchos días pasó por toda la ciudad con un megáfono invitando a la población a los convites y desde su púlpito siempre contagió a los demás con su pasión por el Deportivo Pereira.

Antonio José Valencia murió en su casa ubicada en la Villa Olímpica en 1990, lugar en el que guardaba un balón para entregarle al capitán del primer Deportivo Pereira que saliera campeón. Murió sin cumplir su sueño, pero todos los hinchas matecañas lo recordaremos siempre. Su estatua estuvo ubicada durante cuarenta años detrás de la portería norte del estadio, siendo sacada con polémica luego de la remodelación. Hoy se encuentra a las afueras del complejo, por el sector de occidental.

Ese fue nuestro cuarto capítulo del #Especial74AñosDP. No olviden compartirlo con sus conocidos para enaltecer la historia de nuestro equipo. Esperen en los próximos días más anécdotas del GRANDE MATECAÑA.

Reseña Imagen: Estatua de Antonio José Valencia detrás de la portería del Hernán
Ramírez Villegas justo antes de ser sacada del estadio durante la remodelación.

Redacción: Juan Camilo Rojas

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1 Responder

  1. MondragonR

    Señores, una sugerencia. Uno de los mayores hinchas del equipo es el señor Carlos Trejos, aquel que sale con el equipo llevando la bandera. El es de Manizales y viaja cada vez que hay partido para acompañar al equipo. Tiene muchas historias para contar.

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